Desde País Industrial organizamos, el pasado lunes 14 de setiembre en el Club de los Industriales el primer “Encuentro metalúrgico Córdoba-Uruguay”, bajo la consigna: “Generación de oportunidades de integración productiva”.

El encuentro, realizado en el marco de nuestro eje de trabajo “Integración productiva regional” en el Club de los Industriales, se propuso, según nuestra directora por la Cámara de Industrias del Uruguay (CIU), Carola Saavedra: “promover el diálogo empresarial e institucional en el sector metalúrgico a través del intercambio de experiencias y de la exploración de posibilidades de encadenamiento productivo y oportunidades de complementación productiva”,

Para lograr ese cometido, reunimos a empresarios, directivos, técnicos y representantes del sector público vinculados a los sectores metalúrgicos de Córdoba y Uruguay. Entre ellos, participaron la vicegobernadora de Córdoba, Myrian Prunotto; el subsecretario del Ministerio de Industria, Energía y Minería (MIEM), Daniel Olesker; el director nacional de industria del MIEM, Adrián Míguez; el vicedirector ejecutivo de Uruguay XXI, Martín Mercado; el secretario ejecutivo del Centro de Formación para la Integración Regional, Álvaro Padrón; y el presidente de la agencia ProCórdoba de promoción de exportaciones del gobierno provincial, Pablo De Chiara.

El encuentro se enmarcó en una misión comercial y productiva de ProCórdoba, que co-organizó el evento junto a la Cámara Uruguaya de Fabricación de Maquinaria Agrícola (CUFMA), la Cámara de Industriales Metalúrgicos y de Componentes de Córdoba (CIMCC) y el Centro Tecnológico De Arteaga (CTDA). Contó además con el apoyo del MIEM y la Cámara Metalúrgica de Uruguay.

Integración productiva: una agenda de peso para el sector metalúrgico

El evento comenzó con la bienvenida de Leonardo García, presidente de la CIU, quien valoró que, en un contexto en el que los sectores industriales uruguayo y argentino enfrentan desafíos de competitividad y productividad fuertes, surja un encuentro así en favor de la integración productiva. “No recuerdo otra reunión de este tipo entre países hermanos trabajando en el desarrollo industrial, sobre todo en el caso del sector metalúrgico. Espero que sea el primero de muchos” agregó.

Enfatizando en la importancia del “trabajo mancomunado entre el sector público y el privado”, Alejandra Cesolari, presidenta de la CIMCC, insistió en que “para poder llegar al punto de ser más productivos y más competitivos, tenemos que complementarnos con calidad técnica y vocación innovadora. De esa manera vamos a mejorar nuestros entramados industriales”.

Por su parte, Daniel Olesker aseguró que “para Uruguay es indispensable la integración productiva regional, porque cuando uno agrega valor desde la industria genera costos de producción, tecnológicos, laborales y energéticos más elevados, y necesita una escala para solventarlo que no le da con el mercado interno”.

Finalmente, tomó la palabra Myrian Prunotto, quien destacó que, si bien “la industria metalúrgica es fuerte en Córdoba, también podemos trabajar la integración, que no solo estemos pensando en cómo llevar adelante las exportaciones, sino también esta integración para fortalecer las regiones”.

Metalurgia en Córdoba y Uruguay: desafíos y volúmenes dispares

En el siguiente bloque, la Dirección de Estudios Económicos de la CIU y el Centro de Estudios para la Producción Metalúrgica de la CIMCC presentaron datos sobre la coyuntura económica de los sectores metalúrgicos de Córdoba y Uruguay.

En ese sentido, Gastón Utrera, director del Centro de Estudios para la Producción Metalúrgica, explicó que la industria metalúrgica cordobesa representa el 12% del empleo formal en este sector a nivel nacional, con un valor agregado de $2.700 millones de dólares. También identificó áreas en las que la integración productiva con Uruguay pueda ser más provechosa, como la complementación de productos, intercambio de tecnología e inversiones conjuntas entre empresas de ambas regiones.

Mientras tanto, sobre el sector metalúrgico uruguayo, Sebastián Pérez, director de Estudios Económicos de la CIU, señaló que produce aproximadamente 500 millones de dólares al año y representa el 3% del total industrial, con un nivel de exportaciones relativamente bajo comparado con el resto de la industria uruguaya. Agregó que la industria metalúrgica uruguaya tiene 16.600 ocupados en total, pero solo 4.600 trabajan en empresas con más de 10 empleados.

Complementación productiva: antecedentes y oportunidades

En el siguiente bloque, nuestro gestor técnico por CIU, Santiago Martínez, presentó nuestro eje de trabajo “Integración productiva regional”, que busca fortalecer los encadenamientos industriales regionales mediante la formulación de propuestas que posicionen a la industria como motor de la integración productiva.

Sobre la posibilidad de concretar acciones de complementariedad productiva en el sector metalúrgico, señaló que su diversidad productiva, encadenamiento con múltiples ramas de actividad, escala a nivel regional, y antecedentes en materia de integración productiva hacen posible que, aunando esfuerzos públicos y privados de los países del MERCOSUR, se logre una integración productiva.

Una vez terminada la presentación, se abrió un panel de exploración de oportunidades de complementariedad productiva con tres protagonistas del sector: Alejandra Cesolari, César Galfione, presidente del CTDA, y Cecilia Casulo, directora ejecutiva de CUFMA, con la moderación de Santiago Martínez.

Consultada por la modalidad que podría tener la integración productiva entre Córdoba y Uruguay, Cesolari afirmó que las carteras de productos y materias de ambos territorios son complementarias, y que “ahí es donde tenemos que ir a reducir los procesos internos, y de esa manera vamos a lograr ser nuestros propios proveedores, Uruguay con Córdoba y Córdoba con Uruguay”. En ese sentido, enfatizó en la necesidad de una “alianza estratégica para reducir costos”.

Por su parte, Galfione sugirió que, como Argentina está atravesando un “cambio macroeconómico profundo que va a exigir mayor competitividad y eficiencia”, las empresas argentinas deben decidir qué productos y procesos ya no les conviene sostener. Ante ese escenario, identifica en las empresas uruguayas a socios para una complementariedad productiva.

En tanto, Casulo detectó una oportunidad en la masividad de la metalurgia cordobesa y en la atención de demandas específicas de la uruguaya. “Nosotros demandamos partes, piezas y componentes que no fabricamos, ustedes tienen materias primas que no tenemos, es fundamental realizar este encadenamiento productivo por la provisión de partes” afirmó Casulo, mencionando específicamente el caso de la metalmecánica agrícola.

Los posibles caminos de la integración productiva regional

A media mañana, y para finalizar el encuentro, se celebró un segundo panel de diálogo, esta vez a nivel institucional. Para explorar actuales y futuras políticas públicas nacionales y regionales que puedan impulsar la complementación productiva en la región, Daniel Olesker, Álvaro Padrón y Pablo De Chiara estuvieron conversando con  los directores de País Industrial, Carola Saavedra y Eduardo Burgos, por la CIU e ICUDU respectivamente.

Olesker enfatizó en que, el error de las políticas industriales en el pasado fue “no dar el salto a la regionalización”, y que por eso los 8 sectores elegidos por el MIEM para su política industrial fueron elegidos también pensando en su capacidad de agregar valor en los mercados regionales. “¿Por qué es necesaria una política industrial regional”? Por escala, pero también por soberanía”, remarcó.

A propósito de lo dicho por Olesker, Padrón señaló que “uno de los errores ha sido creer que la integración avanza cuando hay afinidad política o ideológica entre los gobiernos”, y que hay que trascender ese paradigma ante “la necesidad de construir región”. Sobre acciones concretas, planteó articular las políticas públicas macroeconómicas y productivas, política exterior y construcción de intereses comunes entre los países del MERCOSUR.

En consonancia con sus compañeros de panel, De Chiara planteó cómo desafío que “esta actividad puede ser el punto de partida” para articular “acciones que conduzcan al desarrollo social y productivo de nuestras comunidades”. Afirmó que desde ProCórdoba buscan alianzas y consensos con el sector privado, y que, “a partir de ese flujo, que viene de abajo hacia arriba, nosotros podemos construir una agenda común”.

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